LIDERAR DESDE “SER MUJER”

La Organización Internacional del Trabajo 2011 refleja que un 53% de las mujeres de América Latina y el Caribe están incorporadas ahora al mercado de trabajo; una proporción que se empina hasta 70% al considerar a las mujeres entre 20 y 40 años. Un avance que “ha tnido efectos importantes en la generación de riqueza de los países, el bienestar de los hogares y la disminución de la pobreza”.

No se trata de competir con los hombres, se trata de hacer equipo, de sumar cada uno desde sus fortalezas y el Liderazgo Femenino tiene mucho que aportar. “Es cooperar, no competir”. Biológicamente, las mujeres estamos diseñadas para cobijar. El útero es un órgano cuya función es la protección, el desarrollo y el cuidado de una nueva vida. En este sentido, la capacidad de Desarrollar a otros desde el amor es una cualidad que poseemos las mujeres desde nuestra estructura corporal.

Este artículo es una invitación a la conexión con las cualidades naturales que hacen a una mujer excelente Líder. En esta primera entrega: Nuestra Emocionalidad: Cuando somos niñas, nos educan con una idea de que hay emociones que no podemos permitirnos porque socialmente no están conectadas con la feminidad, por ejemplo: la rabia, la ira o la tristeza. Todos hemos escuchado alguna vez “las niñas lindas no lloran, se ponen feas”, “las niñas lindas no se enojan porque se arrugan”. Sin embargo, las mujeres tenemos una capacidad para conectarnos con mayor facilidad con las emociones propias y las de otros, esta cualidad, nos hacen mucho más empáticas. Una Líder efectiva, sabe reconocer su emocionalidad y desde allí ocurren los mejores manejos, sabe autentificar la emocionalidad del otro, sin descalificar, ni juzgar condenando. Es natural tener un buen día, también tener unos malos y otros peores; desde allí la habilidad de comprender al otro y generar conversaciones más humanas y transformadoras.

Basada en mi experiencia personal Liderando, aprendí que en la medida en que aceptaba de manera natural mi rabia y mi tristeza, me conectaba de manera más sana con mis colaboradores, clientes y Jefes. La rabia estará presente a diario y es necesaria para poner límites, pero también para aceptar los de otros. La tristeza es necesaria para drenar, también para reflexionar, rectificar, generar alternativas y acompañarse desde lo humano y profundo con otros. Hacer conciencia desde cuál emocionalidad conversaba, respondía, proponía, escuchaba; sin duda alguna mejoró la forma de cómo me relacionaba. “Condición determinante para lograr influencia”.

Quiero regalarte con esta primera entrega, un Liderazgo humano, genuino, orientado a la gente que como tú y como yo vive desde las emociones. Recordando que las emociones carecen de sexualidad y las mujeres tenemos una conexión especial que, si sabes manejarla, sin duda fortalecerá tu Liderazgo. Esto representa para mí, parte de la SABIDURÍA FEMENINA.

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